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Guía completa sobre las inundaciones: tipos, causas y cómo sobrevivir

Last Updated on 9 de noviembre de 2025 by Supervivencia Lista

Las inundaciones
Las inundaciones son uno de los desastres naturales más habituales, pero no por ello menos peligrosas

Comparado con otros desastres naturales, las inundaciones son bastante habituales. Aunque, si se dan cierto cóctel de elementos, puede llegar a tener consecuencias muy graves, tanto materiales como personales.

En esta guía desde Supervivencia Lista vamos a hablar sobre las inundaciones, sus características, cómo evitarlas y qué hacer en caso de que veas inmerso en una.

Recuerda que, si te ha resultado útil, cita esta guía en tu web o foro de supervivencia.

Cómo se forman las inundaciones

Una inundación se produce cuando el agua accede a un terreno que normalmente está seco y provoca problemas debido a la altura que llega a tener, tanto en cultivos, animales y personas.

La lluvia excesiva, una rotura de presa/dique, el deshielo de nieve, diques naturales formados por castores y deslizamientos de tierra provocan inundaciones de agua dulce. Por otro lado, también se producen inundaciones costeras debido a un tornado, alto oleaje o un tsunami que hace que el agua del mar penetre en la tierra.

Gran parte de las inundaciones tardan entre varias horas y días en crearse, de forma que les da suficiente tiempo a los residentes a prepararse o evacuar. Mientras que otras se crean rápidamente y con muy poca antelación. Este último caso es de las más peligrosas, ya que provoca daños personales y materiales por no tener tiempo de reacción.

En los últimos años, el cambio climático está provocando el aumento de inundaciones en todo el planeta, sobre todo en las zonas costeras. Gran parte de esto por el aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos. El aumento de las temperaturas produce el calentamiento global y hace que los huracanes sean más agresivos, como el ejemplo de las inundaciones de California en 2019.

Mientras tanto, el hielo de los glaciares se está derritiendo y el nivel del mar está aumentado y ha crecido el riesgo de inundaciones graves en todos los lugares del mundo, desde el Mediterráneo hasta el Pacífico.

Qué efectos tienen las inundaciones

Las inundaciones provocan cada año pérdidas económicas superiores a los 38.000 millones de euros a nivel mundial, según datos de la OCDE. En el caso de Estados Unidos, las cifras rondan los 8.000 millones de dólares anuales. Además, el número de fallecimientos ha ido en aumento en las últimas décadas, superando actualmente el centenar de muertes por año. En China, el valle del río Amarillo ha sido escenario de algunas de las inundaciones más letales de la historia, con millones de víctimas.

Cuando las aguas retroceden, las zonas afectadas suelen quedar cubiertas por barro, sedimentos y materiales contaminantes. Es común que tanto el agua como el entorno se vean comprometidos por residuos peligrosos, entre ellos objetos cortantes, pesticidas, combustibles o aguas residuales. También es frecuente la aparición masiva de moho en estructuras empapadas, lo que representa un riesgo para la salud.

Tras una inundación, muchas personas se enfrentan a la falta de agua potable y suministro eléctrico, lo que facilita la propagación de enfermedades infecciosas transmitidas por el agua, como la hepatitis A, el cólera o la fiebre tifoidea.

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Causas a escala local o regional

Mediterráneo y gota fría

En la región mediterránea es común la aparición del fenómeno conocido como gota fría, que ocurre principalmente entre finales del verano y principios del otoño, especialmente en octubre. Este evento se origina por la diferencia térmica entre el mar —aún cálido— y las tierras continentales, que ya comienzan a enfriarse. Esta situación es particularmente notable en el litoral este de España y otras zonas mediterráneas. Un ejemplo histórico significativo de este fenómeno fue la gran inundación de Valencia en octubre de 1957.

Asia Oriental y tifones

En Asia oriental, las crecidas de los ríos suelen estar provocadas por las lluvias intensas del monzón, que a menudo se combinan con tifones. Estas precipitaciones se producen durante los meses de verano y afectan a grandes regiones, destacando el golfo de Bengala como una de las áreas con mayor pluviosidad del planeta.

Huracanes en el Caribe

Los huracanes, similares a los tifones, pero característicos del Caribe, impactan con fuerza zonas como el golfo de México y las Antillas. Estos fenómenos provocan inundaciones tanto por el oleaje —con alturas de hasta ocho metros— como por las intensas lluvias asociadas a la caída súbita de la presión atmosférica. Las tormentas tropicales, aunque de menor intensidad, también pueden generar precipitaciones extremadamente fuertes.

Zonas templadas y climas áridos

En zonas templadas del planeta, el aumento rápido de las temperaturas —especialmente en primavera— puede provocar inundaciones debido al deshielo acelerado de la nieve acumulada en invierno. También se producen riadas tras fuertes nevadas que, al derretirse abruptamente tras una ola de frío, saturan los cauces fluviales. En regiones de clima árido o semiárido, es frecuente la aparición de inundaciones súbitas, causadas por lluvias muy intensas en períodos muy cortos.

Maremotos o tsunamis

Los maremotos o tsunamis son otra causa devastadora de inundaciones. Se originan por terremotos submarinos que generan olas de gran tamaño capaces de impactar violentamente las zonas costeras. Este tipo de catástrofes es más habitual en el océano Pacífico y el Índico, zonas con alta actividad sísmica.

Caudal de los ríos

La ocupación del suelo también influye considerablemente en el riesgo de inundaciones. El caudal de los ríos varía con el tiempo, y la hidrología permite establecer máximos históricos asociados a distintos períodos de retorno. En general, las poblaciones con larga presencia en una zona conocen bien las áreas que los ríos inundan en época de crecidas, por lo que históricamente evitaban edificar en esas zonas para minimizar el riesgo. Sin embargo, la urbanización moderna a menudo ignora estos límites naturales, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a las riadas.

Las inundaciones pueden afectar en cualquier parte del mundo
Las inundaciones pueden afectar en cualquier parte del mundo

¿Qué hacer en caso de inundaciones?

continuación, se detallan las estrategias de respuesta más eficaces y las pautas básicas de seguridad en caso de inundación.

Evacuación inmediata a zonas seguras

Ante una alerta de inundación, lo prioritario es que tanto usted como su familia se desplacen rápidamente a un lugar seguro, siguiendo el plan de evacuación previamente diseñado. Busque siempre zonas elevadas, como colinas, pisos superiores o terrenos altos. Durante el desplazamiento, evite circular en coche, moto u otros vehículos si las vías están cubiertas de agua, a menos que se trate de un rescate gestionado por equipos profesionales. Elija rutas despejadas y seguras.

Qué hacer si no puede salir a tiempo

Si queda atrapado en su vivienda, actúe con rapidez. Cierre las llaves de paso de electricidad, gas y agua para reducir el riesgo de incendios, cortocircuitos o explosiones. Utilice sacos de arena o barreras improvisadas para ralentizar la entrada de agua en el hogar. En caso de que el nivel del agua aumente, suba a plantas superiores o techos accesibles.

Además, intente recolectar objetos flotantes útiles —como tablas, planchas de espuma o recipientes grandes— que puedan servir como base para una balsa de emergencia, lo cual podría aumentar sus posibilidades de supervivencia. Si dispone de fuentes alternativas de energía (como baterías, generadores o paneles solares), trasládelas a zonas seguras para asegurar comunicación y luz durante el desastre.

Cómo se puede prevenir las inundaciones

Las inundaciones, especialmente en zonas de llanura fluvial, son procesos naturales que han acompañado a la humanidad desde tiempos remotos. Regiones como el valle del Misisipi, el Nilo en Egipto o los ríos Tigris y Éufrates han sido históricamente fértiles gracias a las crecidas anuales, que depositaban sedimentos ricos en nutrientes, esenciales para la agricultura. Sin embargo, el crecimiento urbano en estas áreas vulnerables ha aumentado significativamente el riesgo de daños materiales y pérdidas humanas.

Evalúa tu nivel de riesgo

Comprender el nivel de exposición a las inundaciones es el primer paso para protegerse.

  • Condiciones climáticas y geográficas: Si vives en una región con lluvias intensas, terrenos bajos o cerca de cursos fluviales, el riesgo de inundación puede ser elevado.
  • Infraestructura de prevención: Infórmate sobre las capacidades de drenaje y defensa frente a inundaciones en tu comunidad. Puedes acceder a esta información a través de portales oficiales o consultar a instituciones especializadas.

Diseña un plan de emergencia familiar

Anticiparse a un desastre facilita una mejor respuesta:

  • Antes del evento: Prepara un inventario de suministros esenciales (agua, alimentos no perecederos, linterna, botiquín…), revisa el estado de tu vivienda, asegúrate de que los accesos estén despejados y confecciona una lista con números de contacto importantes (familiares, vecinos, cuerpos de emergencia, hospitales).
  • Durante y después: Define rutas de evacuación seguras y alternativas. Si no puedes salir, prepara opciones para protegerte en casa y considera cómo evaluar y limpiar la vivienda después del desastre. También contempla cómo reportar daños y solicitar apoyos o compensaciones.

Protege tus pertenencias en inundaciones

Guarda documentos clave (actas, escrituras, pólizas) y objetos de valor en bolsas herméticas y colócalos en estantes altos o lugares seguros. Esta precaución puede evitarte pérdidas costosas y agilizar los trámites posteriores a una emergencia.

Echa un vistazo a nuestra checklist “Test del minuto cero”, donde realizarás un breve cuestionario para saber si estás o no preparado para un desastre natural o emergencia.

Mantén limpios los sistemas de desagüe

Realiza revisiones frecuentes al sistema de drenaje de tu vivienda. Inspecciona canaletas, techos, paredes, ventanas y puertas para asegurarte de que todo esté bien sellado. Asegúrate también de que las alcantarillas cercanas estén libres de residuos que puedan bloquear el flujo de agua.

Instala barreras en zonas críticas

Si tu casa tiene sótano o garaje, considera colocar barreras fijas o temporales como sacos de arena en puntos susceptibles de filtración. En caso de lluvias intensas o desbordes, también puedes rodear instalaciones eléctricas o áreas sensibles con estas barreras para dirigir el agua lejos y minimizar daños.

Eleva enchufes y protege tus objetos ante inundaciones

Reubicar tomas de corriente y cuadros eléctricos a una mayor altura puede evitar cortocircuitos y peligros de electrocución. Además, almacenar objetos como muebles, ropa o medicamentos por encima del nivel del suelo te ayudará a reducir pérdidas materiales y facilitar la limpieza posterior a la inundación.

Mejora tu entorno con vegetación adecuada

Incorporar plantas en tu jardín, como cactáceas, salvia o cipreses de raíz profunda, puede contribuir a la prevención. Estas especies no solo amortiguan el viento y retienen parte del agua, sino que también mejoran la capacidad de infiltración del suelo, ayudando a evitar acumulaciones rápidas o encharcamientos peligrosos.

Inundaciones en distintos escenarios y países
Inundaciones en distintos escenarios y países

¿Qué hacer tras las inundaciones?

Cuando el agua de una inundación comienza a retirarse, lo habitual es que el entorno quede cubierto de barro, residuos y microorganismos que pueden poner en riesgo la salud. Por ello, es fundamental realizar una limpieza profunda y desinfección completa del hogar. Además, es recomendable prestar especial atención a la salud de los miembros de la familia: si surgen signos como fiebre, diarrea o vómitos, se debe acudir rápidamente a un centro médico.

Es importante tener en cuenta que las inundaciones también pueden afectar gravemente la estructura de la vivienda. Se deben inspeccionar posibles daños, como fisuras en paredes, debilidad en techos o hundimientos en los cimientos, para asegurarse de que la casa sea segura para habitar. Asimismo, se recomienda verificar el estado de los aparatos eléctricos, enchufes y cableado, ya que podrían haber resultado afectados por la humedad o la inmersión, representando un riesgo de corto circuito o incendio.

Si cuentas con un seguro específico para daños por inundaciones, contacta lo antes posible con tu aseguradora. Es útil proporcionar un informe detallado de lo sucedido, acompañado de fotografías, vídeos y una lista documentada de los objetos dañados. Esta documentación facilitará el proceso de reclamación y aumentará las probabilidades de recibir una compensación adecuada.

Conclusión

Las inundaciones son uno de los desastres naturales más frecuentes y destructivos a nivel mundial. Su impacto no solo se refleja en pérdidas materiales, sino también en daños estructurales, crisis sanitarias y un alto coste emocional para las personas afectadas. A menudo subestimadas, las inundaciones pueden ocurrir de forma repentina, dejando a comunidades enteras aisladas, sin servicios básicos y expuestas a enfermedades. Por eso, es fundamental entender que no son fenómenos aislados, sino amenazas constantes que requieren preparación y conciencia.

La prevención es la mejor defensa. Conocer el riesgo de la zona donde se vive, planificar rutas de evacuación, almacenar suministros de emergencia y proteger la infraestructura del hogar son pasos esenciales. Además, fortalecer la conciencia colectiva, desde las instituciones hasta los ciudadanos, puede marcar la diferencia entre una respuesta caótica y una actuación eficaz. Invertir en drenajes eficientes, vegetación adecuada y construcciones seguras no solo minimiza el riesgo, sino que también salva vidas.

Tras una inundación, es vital actuar con rapidez y responsabilidad: limpiar y desinfectar los espacios, evaluar daños estructurales, vigilar la salud familiar y gestionar los seguros son tareas prioritarias. La preparación no termina con la retirada del agua; continúa con la resiliencia comunitaria, la reconstrucción segura y el aprendizaje continuo. Vivir en zonas de riesgo implica aceptar la posibilidad del desastre, pero también implica estar mejor preparados para enfrentarlo.

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Preguntas Frecuentes sobre inundaciones

¿Qué zonas son más propensas a inundaciones?

Zonas bajas, llanuras aluviales, costas, áreas cercanas a ríos o con drenaje deficiente. Algunas regiones mediterráneas también sufren fenómenos como la gota fría.

¿Qué daños puede causar una inundación?

Destrucción de viviendas, pérdida de cultivos, cortes eléctricos, contaminación del agua, aparición de enfermedades, y pérdidas económicas significativas.

¿Cómo limpiar la casa después de una inundación?

Utiliza guantes y mascarilla. Retira barro y residuos, desinfecta con agua y lejía, y ventila bien el espacio. Desecha alimentos, colchones y objetos dañados.

¿El seguro del hogar cubre daños por inundaciones?

Depende de la póliza. Algunos seguros requieren una cobertura específica contra riesgos naturales. Es importante leer las condiciones y contar con documentación para reclamar.


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