
Cuando llega el invierno, en el mercado podemos encontrar muchos tipos de estufas para el invierno. Pero elegir la adecuada no siempre es sencillo. Elegir una mala estufa puede suponer que habitaciones que no se calientan bien, facturas eléctricas disparadas o dispositivos que no se adaptan al uso real del hogar. Escoger una estufa no es una decisión banal: afecta a tu confort, a tu bolsillo y a la seguridad de tu casa.
En esta guía encontrarás los tipos de estufas más utilizados en invierno, factores clave para elegir bien la que necesitas y recomendaciones basadas en uso real y eficiencia.
Por qué elegir bien una estufa marca la diferencia en invierno
El frío no solo se nota en la temperatura, también se nota en la factura. Uno de los errores más comunes es comprar una estufa de forma impulsiva, sin analizar el espacio a calentar ni el consumo real del aparato. Muchas personas terminan usando estufas poco eficientes durante horas, creyendo que “no gastan tanto”, cuando en realidad están pagando más de lo necesario.
No todas las estufas sirven para lo mismo. Una estufa eléctrica pequeña puede funcionar bien en un dormitorio, pero será ineficaz en un salón grande. Del mismo modo, una estufa potente puede ser excesiva —y cara— para un uso puntual.
Factores como el consumo energético, la potencia calorífica, la seguridad, la ventilación o el tipo de vivienda marcan una diferencia enorme en la experiencia de uso.
Factores clave antes de comprar una estufa
Antes de comparar modelos o precios, conviene tener en cuenta una serie de criterios para comprar una estufa.
Tamaño de la estancia y m2
El tamaño del espacio a calentar es el primer dato a tener en cuenta. No es lo mismo una habitación de 10 m² que un salón de 30 m². Cada estufa tiene una potencia determinada y usar una inferior a la necesaria hará que la estancia no se caliente de forma adecuada.
En general, se necesitan entre 80 y 100 W por m2, aunque esto puede variar en función del aislamiento y la altura del techo. Elegir una estufa adecuada, consumo innecesario y alarga la vida útil del equipo.
Tipo de vivienda (piso, casa, uso puntual o diario)
No todas las viviendas pierden calor de la misma forma. Un piso interior suele retener mejor la temperatura que una casa unifamiliar. Además, no es lo mismo usar una estufa una hora al día que tenerla encendida durante toda la jornada.
Para usos puntuales convienen soluciones rápidas y sencillas. Para uso diario, interesa eficiencia y estabilidad térmica. Definir este punto evita pagar de más o quedarse corto.
Consumo energético y coste a largo plazo
El precio de compra puede llevar a engaños. Una estufa barata puede salir muy cara con el tiempo si consume mucho. Aquí entra en juego el coste por hora de uso, el tipo de energía y la frecuencia con la que se enciende.
Analizar el consumo es clave para no llevarse sorpresas en la factura y para elegir una opción sostenible a medio plazo.
Seguridad y ventilación
Algunas estufas requieren ventilación adecuada, otras no. Ignorar este aspecto puede ser peligroso para la salud de tu familia y mascotas. Especial atención en hogares con niños, mascotas o estancias cerradas. Las estufas como las de leña necesitan de una instalación segura que garantice que los humos se expulsen fuera del hogar y no contaminen la estancia.
Presupuesto inicial vs. gasto mensual
En el mercado podemos encontrar un amplio abanico de precios que van desde los más económicos hasta los adaptados a las características de la estufa. No solo tengas en cuenta el precio, también valora las características de la estufa y el posible gasto mensual que pueda suponer.
Tipos de estufas más utilizadas para calentar la casa
No existe la estufa perfecta. Cada una responde a una necesidad concreta y tiene ciertas ventajas y límites que conviene conocer antes de comprar. Entender estas diferencias evita decepciones y compras poco acertadas.
A continuación, te explico los tipos de estufas más usados en invierno, cómo funcionan y para quién son más recomendables. El objetivo no es que elijas “la mejor”, sino la más adecuada para tu caso.
Estufas eléctricas
Las estufas eléctricas funcionan conectadas a la red eléctrica y generan calor mediante resistencias, convección o radiación. Son la opción más extendida por su facilidad de uso y disponibilidad.
| Ventajas | Desventajas |
| Instalación inmediata Precio inicial bajo No generan gases ni requieren ventilación Ideales para estancias pequeñas o uso puntual | Consumo eléctrico elevado Poco eficiente en espacios grandes o mal aislados |
Recomendadas para dormitorios, baños o usos esporádicos donde se busca calor rápido sin complicaciones.
Estufas de gas (butano / propano)
Estas estufas generan calor mediante la combustión de gas. Son potentes y calientan rápidamente estancias amplias.
| Ventajas | Desventajas |
| Gran potencia calorífica Menor coste energético que la electricidad Funcionan sin red eléctrica | Requieren ventilación adecuada Mayor atención a la seguridad Dependencia de bombonas o instalación |
Recomendadas para salones grandes o viviendas donde se busca potencia sin disparar la factura eléctrica.
Estufas de pellets
Funcionan con biomasa prensada y destacan por su alto rendimiento. Son una solución eficiente y cada vez más popular.
| Ventajas | Desventajas |
| Consumo estable y controlado Alto rendimiento energético Menor impacto ambiental | Inversión inicial más alta Requieren instalación Necesitan electricidad |
Recomendadas para viviendas habituales con uso diario y usuarios que buscan eficiencia a medio y largo plazo.
Estufas de leña
La opción más tradicional. Bien utilizadas, pueden calentar grandes espacios con bajo coste de combustible.
| Ventajas | Desventajas |
| Gran potencia calorífica Autonomía energética Ambiente acogedor | Requieren salida de humos Mantenimiento regular Espacio para almacenar leña |
Recomendadas para casas unifamiliares o zonas rurales.
Radiadores de aceite
Una variante eléctrica pensada para mantener calor constante durante horas.
| Ventajas | Desventajas |
| Calor uniforme y silencioso Muy seguros Ideales para uso prolongado | Calientan lentamente Consumo eléctrico medio-alto |
Recomendados para trabajar en casa o mantener temperatura estable en habitaciones.
Comparativa rápida: qué tipo de estufa elegir según tu caso
Aquí es donde el lector toma decisiones. Una tabla comparativa funciona especialmente bien para SEO y conversión.
Ejemplos de elección rápida
- Piso pequeño → Estufa eléctrica o radiador de aceite
- Casa grande → Estufa de gas, pellets o leña
- Uso puntual → Eléctrica
- Uso diario → Pellets o radiador de aceite
- Bajo presupuesto → Eléctrica básica
- Bajo consumo a largo plazo → Pellets o leña
Estufas recomendadas por calidad, consumo y opiniones
Estas recomendaciones se basan en eficiencia, seguridad y valoraciones reales de usuarios, no en modas ni promesas vacías.
Mejores estufas eléctrica calidad-precio
- Buen equilibrio entre potencia y consumo
- Fácil de usar y transportar
- Ideal para estancias medianas
Mejor estufa de gas para estancias grandes
- Alta potencia calorífica
- Consumo ajustado
- Sistemas de seguridad integrados
Mejores estufas de pellets para uso diario
- Excelente rendimiento
- Programable y eficiente
- Ahorro a medio plazo
Mejor estufa silenciosa para dormir o trabajar
- Funcionamiento estable
- Sin ruidos molestos
- Seguridad reforzada

Errores comunes al comprar una estufa (y cómo evitarlos)
Uno de los errores más frecuentes es comprar solo por precio. Otro, no calcular el consumo real. También se suele ignorar la ventilación necesaria o elegir una potencia inadecuada para el espacio.
Estos fallos generan incomodidad, gasto innecesario y, en algunos casos, riesgos. Precisamente por eso, las recomendaciones anteriores están pensadas para evitar estos errores desde el principio.
Conclusión: las mejores estufas son las que se adaptan a tu hogar
No existe una estufa universal. Existe la que encaja con tu vivienda, tu uso y tu presupuesto. Elegir con criterio marca la diferencia entre pasar el invierno cómodo o arrastrar una mala compra durante años.
Antes de decidirte, revisa tus necesidades reales y compáralas con las opciones disponibles.
Preguntas frecuentes sobre estufas para el invierno
Depende del uso y del tipo de vivienda. Para uso diario y prolongado, las estufas de pellets y las estufas de leña suelen ser más eficientes a largo plazo. Para usos puntuales en espacios pequeños, una estufa eléctrica puede ser suficiente, aunque su consumo por hora es mayor.
No hay una mejor en términos absolutos. Las estufas eléctricas son más sencillas y seguras, ideales para pisos y uso ocasional. Las estufas de gas ofrecen más potencia y menor coste energético, pero requieren ventilación adecuada y mayor atención a la seguridad.
En pisos pequeños suelen funcionar bien las estufas eléctricas o los radiadores de aceite, ya que no requieren instalación ni ventilación especial y permiten un control sencillo del calor en estancias reducidas.
Los radiadores de aceite y algunas estufas eléctricas con sistemas de seguridad (protección contra sobrecalentamiento y vuelco) suelen ser las opciones más seguras. En cualquier caso, es importante colocarlas fuera de zonas de paso y seguir siempre las recomendaciones del fabricante.
Sí, en muchos casos. Una estufa con mayor eficiencia energética puede tener un precio inicial más alto, pero reduce el consumo mensual, mejora el confort térmico y suele tener una vida útil más larga, lo que compensa la inversión con el tiempo.
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